Borges decìa que no lograba conciliar el sueño si no estaba rodeado de sus libros preferidos.
Ray Bradbury dijo hace poco que deberìamos escoger un libro para salvarlo de un eventual cataclismo. Y no solamente escoger y leer ese libro maravilloso a nuestro gusto, sino que tenìamos que memorizarlo completamente.
Cuando yo aseguro, apasionadamente, que el mayor invento del hombre que yo conozco es el libro, mi hijo Daniel, nacido en los años setenta, jura calurosamente, que el mejor invento del hombre es un Blackberry de ùltima generaciòn; añade, ante mi estupor, que si quiere, allì puede tambièn leer un libro o buscar cualquier cosa.
Hay libros tristes, y pese a ello, no puedes dejar de leerlos hasta el final, como EL MUSEO DE LA INOCENCIA de Orham Pamhuk porque el telòn de fondo es la historia de un amor colosal, en una ciudad embrujadora, y ha sido escrito con maestrìa.
Libros sorprendentes como los de Francisco Suniaga: LA OTRA ISLA o EL PASAJERO DE TRUMAN . El primero es tan venezolano que deberìa estudiarse en las universidades. La descripciòn de los pescadores, cada uno haciendo lo que mejor le parece y sin embargo logrando un propòsito es digna de estudio. Y seguidamente, la llegada de la señora alemana al estruendoso aeropuerto de Porlamar, retrata el mundo europeo y el venezolano a la perfecciòn. Ya lo dice Jan: El Dios que hizo la isla no era alemàn. Estoy segura que las ventas de este libro subieron, que yo sepa fueron 25 personas las que escucharon mi recomendaciòn y lo compraron. Incluso Juan Rulfo vendiò mas ejemplares de sus libros buscando el poema nombrado en el libro. Ademàs, no recuerdo haber leìdo nunca una escena de sexo tan excitante y sabrosa como la de la ducha de LA OTRA ISLA.
Hay libros tan tràgicos y desesperanzadores que en su tìtulo llevan toda la carga de su contenido como DESGRACIA, de J, M. Coetzee. Su impacto sobre mì lo comparo a los instantes inmediatos luego de recibir un fuerte golpe en la cabeza antes de llegar el dolor o la perdida de la consciencia. DIARIO DE UN MAL AÑO, del mismo auto, es lo mismo, pero mas leve. Ah, pero eso sì, escritos maravillosamente.
Hay libros soberbios, elegantìsimos ( permìtanme esta frivolidad), parecen escritos por personas que estàn mas allà del gènero humano, como EL ULTIMO ENCUENTRO o LA MUJER JUSTA, de Sandor Marai. Si alguien quiere describir, o si eso fuera posible, se podrìa decir que son escritos por la realeza literaria.
Hay libros viajeros y descubridores como PERCUSSION de Josè Balza: pase horas en internet buscado lugares, trazando rutas, siguiendo al solitario protagonista en su largìsimo periplo internacional. Balza se hizo el inteligente propòsito de no dar muchas pistas para conservar el misterio.
Libros que nos llenan de pesimismo como EL HORIZONTE ENCENDIDO de Rafael Osìo Cabrices, los lees completos porque amas a su autor, estan bien escritos, y describen una realidad dolorosa, hasta la diagramaciòn de la portada te quema las manos.
Los hay eternos como los de Stefan Zweig, dejas de leerlos por milenios, y al retomarlos te ocurre algo maravilloso como al joven de EN BUSCA DEL TIEMPO PERDIDO de Proust: vives de nuevo tu adolescencia.
Algunos contienen magia, y lèes en ellos algo muy diferente a lo que quiso decir su autor , construyes tu misma un nuevo libro, como uno de Gurdieff.
Y para finalizar por hoy, hay libros que te abren la puerta a un mundo desconocido como EL VIAJE AL PODER DE LA MENTE de Eduard Punset. Te contagia su optimismo, te internas en su mundo fascinante, y logras cambiar de pensar.
lunes, 31 de mayo de 2010
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